BUENOS AIRES.- En toda su carrera los maquinistas llegan a arrollar un promedio de 30 personas cada uno antes de jubilarse. Muchos adelantan el retiro por los efectos psicológicos que eso les produce. "Nos jubilamos como si fuéramos veteranos de guerra. Matamos sin querer más gente que un soldado de Vietnam", expresó el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano.

Los datos de la empresa TBA, informó Lanacion.com, indican que el promedio de muertos sólo en la línea Sarmiento, donde ayer se produjo el estremecedor accidente, es de una persona por día. Por año más de 400 personas fallecen bajo las ruedas de un tren en el centenar de pasos a nivel por los que circulan las seis líneas ferroviarias que atraviesan la ciudad (eso incluye accidentes y suicidios).

De acuerdo a La Fraternidad el Sarmiento y el Roca son los peores ramales y, entre los maquinistas, intentan huir de esos recorridos. "Al que le toca el Sarmiento sabe que larga de entrada con un muerto por día: es muy duro... En los cursos de capacitación te hacen la cabeza de que vas a tener muchos arrollamientos. ¿Pero cómo te preparás para cargar con la muerte de un chico que iba a la escuela y al que ves como a tu hijo?", se preguntó Maturano.

Al ser consultado sobre cómo superan esa traumática situación los maquinistas, el dirigente señaló: "mucha gente queda mal; no puede llevar una vida digna. Hay casos de compañeros a los que les explota el hígado sin haber tomado nunca alcohol o que quedan internados en psiquiátricos. Imaginate al tipo que llega a su casa después de arrollar a alguien y su mujer le hace problemas por una pavada. Se vuelven violentos". (Especial)